DISFUNCIÓN SEXUAL FEMENINA

Disfunción Sexual Femenina

La disfunción sexual femenina se define como toda aquella condición, que limita o impide a la mujer un adecuado disfrute de la relación sexual por alguna condición que le dificulta o le evita conseguir el orgasmo, estadísticamente se considera que en México se presenta en más del 50% de las mujeres con vida sexual activa, y se reporta que existen casos en los que la mujer refiere jamás haber tenido un orgasmo.

Es preocupante que en la actualidad, sea escaso el número de pacientes que acuden a atención médica por este tipo de trastornos; es posible que en muchos de los casos se deba a cuestiones de idiosincrasia, de religión, de falta de información, de represión o violencia intrafamiliar; aunque también se relaciona con la poca disponibilidad de tratamientos y de profesionales dedicados a su atención.

Tal como ocurrió en su momento, con los medicamentos existentes para la disfunción eréctil y la eyaculación precoz, que abrieron la puerta a la posibilidad de que más hombres se atendieran y tuvieran acceso a tratamientos que mejoraran su vida sexual; se espera que así mismo crezca en interés por parte de los profesionales de la salud y por parte de las mujeres afectada, en diagnosticar y acceder a un tratamiento oportuno para dicha disfunción.

LOS TRASTORNOS O DISFUNCIONES SEXUALES FEMENINAS MÁS FRECUENTES SON:

INAPETENCIA SEXUAL O DESEO HIPOACTIVO: Es la falta de deseo sexual, la ausencia de fantasías sexuales o la falta de disposición en la receptividad del acto sexual. Puede estar condicionada a factores de tipo emocional como la (ansiedad, angustia, frustración), ya sea de manera adquirida o por alguna alteración a nivel de la bioquímica del cerebro.

El diagnóstico debe incluir un interrogatorio amplio y dirigido, en la búsqueda de las alteraciones de tipo emocional, pero también se deben investigar las causas biológicas relacionadas que son:

Hormonales: Cuando los niveles de estrógenos que son las hormonas sexuales femeninas están en niveles menores a los normales (hipoestrogenismo), cuando los niveles de hormonas masculinas en la mujer están elevados con respecto al valor normal (hiperandrogenismo). También deben valorarse los niveles de hormonas tiroideas y la prolactina.

Farmacológicos: Algunos fármacos alteran el apetito sexual de la mujer y/o del hombre, y de ellos los más conocidos son algunos antidepresivos, psicotrópicos, drogas como la cocaína, la heroína y la marihuana, medicamentos para el control de la caída del cabello, tintes, y algunos medicamentos utilizados en quimioterapia.

Alteraciones neurológicas: Algunos trastornos del sueño, la migraña, epilepsia, esclerosis múltiple y muchos otros más, pueden cursar con inapetencia sexual.

ALTERACIONES EN LA EXITACIÓN: La frigidez es la disfunción representativa en este tipo de disfunciones, y se define como la falta de sensaciones placenteras durante la etapa de excitación, lo que conlleva a un limitado goce durante la penetración. Es muy común que dicha disfunción se relacione con trastornos de tipo afectivo, psicológico en los que la mujer sólo se limita a ver la satisfacción del hombre durante la penetración, está asociado con parejas en las cuales el hombre tiene eyaculación precoz, o en parejas en los que se lleva a cabo un acto sexual forzado, que limita la excitación de la mujer.

Deben explorarse también las causas orgánicas, como la falta de lubricación, infecciones vaginales, alteraciones en el piso pélvico, trastornos de tipo hormonal, climaterio y menopausia, uso de alcohol, tabaco y drogas, o enfermedades que condicionen problemas circulatorios o neuropáticos como la diabetes, hipertensión arterial o colesterol elevado.

DISFUNCIÓN DEL ORGASMO: También llamada ANORGASMIA, es la condición que limita de manera frecuente o persistente la obtención del orgasmo, que es la plena satisfacción sexual o clímax durante la relación sexual; ya sea de tipo coital o masturbatoria.

Puede estar condicionada por encuentros en los que el hombre no tiene un control adecuado de su eyaculación y por lo tanto limita la posibilidad de la pareja para obtener el orgasmo, puede deberse a trastornos de ansiedad, hormonales, farmacológicos o del piso pélvico como las que se han explicado anteriormente. Es por ello que para un diagnóstico se requiere un historial clínico exhaustivo que vaya dirigido a explorar las causas relacionadas con dicha alteración.

DISPAREUNIA: Se refiere al dolor en la zona genital, ya sea de manera recurrente o persistente, que se presenta durante el acto sexual. El vaginismo que es la contracción de la musculatura vaginal que impide una adecuada penetración, es una de las manifestaciones más frecuentes de este tipo de disfunción. Las causas son múltiples como en las disfunciones anteriormente expuestas, desde problemas de tipo psicológico afectivo, climaterio y menopausia, o los problemas de tipo infeccioso como la enfermedad pélvica inflamatoria, que va muy relacionada con el uso de DIU o de tampones, trastornos en la estática pélvica, problemas de tipo circulatorio, hernias inguinales, tumoraciones genitales, endometriosis, o lesiones de tipo traumático.

Disfunción Sexual Femenina
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Sección Enfermedades